La banda sonora de “Black Widow” de Michael Small está construida de forma clásica y como un sentido homenaje a Bernard Herrmann sugerido por el director de la película Bob Rafelson (con el que tan bien se entendió Small durante su carrera), volcándose en una brillante sección de cuerda como motor de la composición. El grueso de la obra será una música tensa, críptica, misteriosa pero bella y atractiva, que irá desenvolviendo con pequeños motivos melódicos y un desarrollo anguloso el misterio que rodea a la mujer tras la cual van apareciendo hombres muertos. El nombre de Howard Shore puede asociarse a este trabajo por la imbricación tonal de la cuerda, así como por su desarrollo motívico o la forma de conjugar ambientes malsanos, opacos y elementos plácidos, calmados, líricos, aunque no podemos olvidar que “Black Widow” data de 1987, cuando el músico canadiense apenas había recorrido una década de carrera profesional y su estilo aun estaba en proceso de configuración.

La pista que da comienzo, “The Widow”, es ya toda una declaración de principios, unos golpeos rítmicos altamente efectivos en lo seco de su sonido y lo inquietante de su reverberación, unidos a los arcos de los violines realizando violentos pizzicatos, dan paso a un fragmento para cellos sinuoso e inquietante, momento tras el cual la cuerda va tomando cuerpo en forma de melodía lánguida e imprecisa. Herrmann se deja notar claramente en el segundo corte “Ondine´s Curse”, con apuntes de “Psycho” en intenciones y efectos de desasosiego, ya sea en las pequeñas intervenciones rítmicas o en el juego de repuestas entre sintetizadores y orquesta. Small construye con profundidad y de forma milimétrica toda la atmósfera de suspense requerida, con momentos destacados como “No Evidence” o “Hawaii”, pasaje que puede recordar a más de uno en este terreno a otro genio de por aquellos años, el Bruce Broughton de “Narrow Margin” y “The Presidio”. Quizás sea el magnífico corte “No Air” el mejor de toda la banda sonora, tanto por alternar la tensión más rotunda con el único momento de acción de todo el score, un pasaje arrollador que da buena muestra de que Small podía componer cualquier tipo de música y destacar en ello.

No todo es angustia en esta banda sonora, pues también encontramos delicados y envolventes momentos románticos como el excelente corte “The Seduction”, donde se pasa con maestría del lirismo al suspense más inquietante, para recuperar la vena intimista al final del tema sin perder fluidez. A medida que la trama se acerca a su final, Small va mostrándose menos atenazado por el suspense y desliza con sutil intensidad la composición hacia caminos progresivamente más terroríficos, con intervenciones de las cuerdas de forma más asfixiante y desgarradora, destacando “She´s Deadly”, que de forma casi imperceptible va angustiando al oyente, preparándolo para el desenlace que llega tras un momento de enorme intensidad en la cuerda en su corte final “Knowing When to Stop” y que da paso a una liberadora y romántica variación del tema central, de pleno lirismo, que se transforma de modo sobrecogedor en un cierre circular.

La banda sonora de “Black Widow” de Michael Small es un trabajo estupendo y altamente recomendable para todo aficionado con paladar exquisito y ganas de recuperar una música creada con una escritura de calidad, seriedad profesional y talento innegable.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.