Si a un solo título hubiésemos de circunscribir obligatoria mente la presencia de Michael Small en el panorama hollywoodiense de los setenta y gran parte de (sino toda) su carrera posterior, ese sería sin duda alguna “Marathon Man” (1974). La memorable cinta de John Schlesinger aupó al músico a un puesto de honor dentro de su profesión como colaborador fetiche para largometrajes conspiratorios, dramas políticos, thrillers y películas de suspense de variada procedencia. Nótese la ristra de títulos que Small amasaría con bastante fortuna en su apartado musical a partir de dicho momento : “Star Chamber”, “Black Widow” o “Consenting Adults”.

La banda sonora de “Marathon Man” de Michael Small aporta elegancia, aplomo sin estridencias, contención y efectividad a partes iguales. Abre la composición con un tema central misterioso, melancólico, cíclico y sostenido (“Main Title”) que se conjuga con el motivo de cuatro notas -que se alternará como contrapunto inquietante- de Rachmaninov que Horner usará hasta la saciedad años más tarde en casi todas sus obras, construyendo las bases melódicas del conjunto con estas dos ideas. Un tercer vértice temático aparecerá más adelante con forma de hermoso tema de amor construido sobre la variación y extensión del motivo central en “Love Scene”, que pasará a convertirse con su desarrollo en un mini concierto para piano, siendo la pista inmediatamente posterior a esta, “The Letter” una versión más pausada y delicada del mismo.

El suspense sostenido, construido como un abigarrado desasosiego in crescendo se ejecutará de forma milimétrica en pasajes como “Bellman and Pram”, “Resemble Diamonds/Fountain Appointment” o “Bathroom Terror”, recordando las figuras al piano que Jerry Fielding ejecutase para “The Mechanic” y años más tarde -de nuevo- Howard Shore para “The Game”. La tensión se acrecienta con chispazos de puro horror en “Scylla Stabbed”, con una escalofriante polifonía para metal y cuerda, o “Betrayal/Drilling Horror” con un estallido de violencia percusiva y chirriantes metales. Tampoco el diestro manejo de la acción se le escapa a Small, creando en “False Rescue”, “Escape” y “Chase Pt I & II”, abruptos y cortantes segmentos rítmicos, de una contundencia indiscutible.

El compositor alterna lastimosas variaciones del tema central, “House on the Hill/Approaching Showdown”, con intensas pistas como “The Recognition” y “Szell Escapes”, que ejercen de preludio al estallido de violencia final de “Diamonds of Death”, dando paso a una rendición apesadumbrada y trágica del tema central para trompeta solista como conclusión de la cinta, unida a una última versión para piano y cuerdas, liberadora y sosegante en la pieza “End Credits”. Se cierra así la exquisita banda sonora de “Marathon Man” de Michael Small, que pese a su algo áspera audición aislada, deviene en un manual de composición para el género y en ejemplo de magisterio a la hora de hacer evolucionar el material motívico y la dosificación de la intensidad dramática sonora audiovisual en las imágenes.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.