El caso de Michael Small entra de lleno en el de los autores americanos a redescubrir por el aficionado actual de la música de cine, tanto por su impresionante capacidad camaleónica para con todo tipo de géneros, como su sutileza y solvencia en cada uno de ellos. Baste apuntar la brillantez y emoción de partituras como “Star Chamber” en el suspense judicial, “The Black Widow” en el thriller más noir, “Audrey Rose” en el terror  o “Comes a Horseman” en el western, así como la esplendorosa aventura sinfónica del trabajo que nos ocupa.

Sería con el director de esta cinta, Bob Rafelson, con el que el músico mantendría una de las colaboraciones clave de su carrera en el cine acompañándole musicalmente en cuatro ocasiones. De este modo, la banda sonora de “Mountains of the Moon” de Michael Small arranca con la memorable melodía principal en el corte “Main Title”, un arrollador tema épico para viento con base rítmica en la cuerda y la percusión, donde la emoción se impone de forma poderosa gracias a la interpretación de la Graunke Symphony Orchestra bajo la batuta de Allan Wilson. Este tema volverá a aparecer con una majestuosa variación en el breve pero imponente corte “It´s the Lake” y de forma sensible, emotiva y esperanzadora en “Burton´s Theme”. El segundo tema en hacer su aparición es “Journey”, rítmico y de percusión étnica que de animoso motivo aventurero pasa a siniestro y amenazante pasaje de misterio. El corte “Sandy Camp” se abre optimista, casi como preludio a algo grandioso, pero da paso -en una pirueta compositiva- a un oscuro pasaje de suspense, lo mismo que ocurre en “Escape to England” que se inicia como poderoso tema de acción convirtiéndose en lírico pasaje para trompeta y violines. Pasajes como “Poison Water” o “Ambush” se volcarán directamente en la tensión dramática, casi terrorífica, alcanzando con ellos la partitura una brutalidad inusitada.

Los elementos africanos hacen su aparición tanto en las percusiones citadas de base rítmica de todos los fragmentos del viaje como en los cantos populares de los que Small adapta una melodía tradicional para breves insertos en los momentos aventureros, tal y como aparece en el vibrante “Return to Africa”, donde fusiona la percusión étnica, el tema central y los cantos corales con gran habilidad añadiendo en su sección final una vibrante variación del motivo central para xilófono y viento. “Malbruki and the Lion Shoot” desarrolla todos estos elementos con gran intensidad dramática, reforzando la sensación de abandono y desesperación en “The Long Walk” y “Desert Trek”. Incluso se llegará a la experimentación instrumental en los cortes  “Dark Caravan” y “Ngola´s Court”.

El drama aparece de forma lírica y sentida en “Farewell to Mabruki”, durante la conmovedora versión del tema central rematada en coros africanos con triste acompañamiento de cuerda en “Journey Home”, así como en “The Decision”. Pero además Small nos regala una clasicista y bellísima melodía en el corte “Isabelle”, un tema de amor para cuerda conmovedor, delicado, del que se ejecutará una hermosa variación con arpa y plena orquesta en “The Wedding”. Para rematar la composición el autor retoma el tema del viaje en “Journey Finale” con la versión más grandiosa de dicha melodía, cerrandose la extraordinaria banda sonora de “Mountains of the Moon” de Michael Small de modo sobresaliente.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.