La carrera del compositor canadiense Mychael Danna va inevitablemente unida a la del realizador egipcio Atom Egoyan, con el que ha colaborado nada menos que dieciséis veces, siendo la banda sonora de “Remember” la última de ellas hasta la fecha. Thriller a caballo entre sus dos trabajos musicales previos para el mismo realizador “The Captive” (2014) y “Devil´s Knot” (2013), presenta una historia de búsqueda y venganza de consecuencias inesperadas por parte de un anciano superviviente de la Segunda Guerra Mundial. El lenguaje de Danna se ajusta, como es costumbre en su mimética y camaleónica personalidad sonora, al relato narrado, haciendo de su escueta y sobria propuesta sonora un arduo esfuerzo para el oyente poco a dado a profundizar en el desarrollo conceptual de la música de cine, la imbricación de su léxico con las imágenes o el sentido último de la misma en concordancia con el drama así como la puesta en escena. La banda sonora de “Remember” de Mychael Danna es, y el que avisa no es traidor, una experiencia superficialmente árida, poblada de sutilezas y apuntes interesantes, pero eminentemente dura y terriblemente incidental que expulsa desde su primer minuto cualquier disfrute aislado de las imágenes.

El trabajo comienza con un diálogo sencillo para cuerda y piano en la pista “Zev meets Max”, una cadencia suave y melancólica de cinco notas que deriva en una divagación para piano y da paso a un ritmo obsesivo decorado con maderas en la línea de los tema centrales de Gabriel Yared para “Tom à la Ferme” o “Une Promese“, haciendo una precisa descripción del carácter principal (un anciano con demencia) y su objetivo. Esta idea se retomará en pistas como “Answer Me” o “Mr. Guttman”, mientras que efectos acústicos y electrónicos desasosegantes se intercalan con misterio y lamentos al piano que evocan el pasado en pasajes como “Stand by the Window”, “It Was Not Him” o “Passport/Visit to Canada”. Pasajes breves, puramente atmosféricos, de imprecisión melancólica o tensión acumulada, se suceden con mínimas variaciones, haciendo del único corte luminoso “Zev´s Journey” un oasis lírico, continuado por el lamento patético de “The Face of the Man”. La recta final recupera el suspense (“Awaiting the Kurlander”, “I Made a Mistake”) y el tono lúgubre (“Haus”, “The Collection”), hasta alcanzar una resolución emocional en “Difficult Things You Can´t Forget”, y una posterior revelación con ecos a Jerry Goldsmith en “Your Voice I Have Not Forgotten”. El extenso cierre de “Tell Them Who You Are” concluye la banda sonora de “Remember” de Mychael Danna con un comentario dramático musical desolador. No apta para todos los públicos.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.