La banda sonora de “Solo: A Star Wars Story”, de John Powell, supone la segunda incursión oficial de un compositor que no sea John Williams en el universo galáctico tras la participación más o menos afortunada de Michael Giacchino en la banda sonora de “Rogue One: A Star Wars Story“. En este caso, y al girar “Solo” en torno a un personaje tan querido dentro de la saga, el propio John Williams ha querido aportar su granito de arena, componiendo el tema que Han nunca tuvo en la trilogía original. De este modo el collage final incluye la nueva melodía de Williams titulada “The Adventures of Han”, el uso que de ella hace Powell integrándola con asombrosa habilidad en su propio lenguaje, la aparición puntual y esparcida de algunos temas clásicos de “Star Wars” y a la postre todo el nuevo material generado por el músico titular, que marida a la perfección la sonoridad neo sinfónica de Williams para las aventuras espaciales clásicas con su impronta estética más enérgica y rutilante. Un recorrido estupendamente engarzado, de gran variedad y constante espectáculo.

“The Adventures of Han” es una dinámica pista de casi cuatro minutos en la que John Williams vuelve a demostrar su facilidad para la melodía. Arranca con una breve fanfarria para metales y florituras varias, introduciendo al oyente en la conocida galaxia lejana con una inmediatez maravillosa, para acto seguido crear un tema heroico sobre un motivo de acción de filiación inconfundible, adornado por una sección central con las trompetas brillando como solo Williams sabe hacer, y coda apoteósica como mandan los cánones. Dicho tema se recupera inmediatamente en “Meet Han” y “Spaceport” (con una impresionante segunda parte para plena orquesta), introduciéndolo Powell sobre su propia orquestación y elementos electrónicos percusivos, que fluyen sin problemas como nuevos elementos sonoros dentro del mundo musical galáctico. La mejor versión del tema la encontramos en “Corellia Chase”, un apabullante ejercicio sinfónico aventurero donde la melodía se desarrolla de forma épica. Siendo la acción una de las especialidades del inglés, las pistas donde esta toma el protagonismo destacan por encima de una media excelente, como el trepidante “Train Heist” con percusiones y reverberaciones para metales, el vibrante diálogo polifónico de “Break Out” o la incansable “Into the Maw”.

El elemento coral aparece en la impresionante “Marauders Arrive”, con aires balcánicos que se recuperan al final de “The Good Guy”, haciendo del gusto por las referencias dispares pero perfectamente integradas en un todo multidisciplinar una de las mejores virtudes de la partitura. Las citas veladas al tema central de la saga llegan en “Is This Seat Taken?” y especialmente en “L3 & Millenium Falcon”, que además aporta un pequeño motivo entre marcheta bufa y cómica para uno de los nuevos personajes. Aunque no es el único que recibe tratamiento diferenciado, ya que Chewbacca también obtiene su propio motivo, heroico y luminoso en forma de fanfarria clásica de gran prestancia en “Flying with Chewie” antecediendo a una nueva aparición del tema de Han, para cerrarse con una hermosa sección que evoca la idea de amistad del memorable corte “Forbidden Friendship” de la banda sonora de “How to Train your Dragon”. De este modo cada nueva pista añade un nuevo elemento destacado al conjunto, como la dulce madera al comienzo de “Train Heist”, la fuga de “Mine Mission” (todo un guiño de Powell a Williams), el romanticismo suntuoso para cuerda de “Lando´s Closet” o la fascinante fusión diegética de “Chicken in the Pot”.

Aunque la pista que hará las delicias del amante musical de la trilogía fundacional es la montaña rusa de “Reminiscence Therapy”, un compendio temático hipervitaminado de los mejores fragmentos que John Williams dedicó a las peripecias del contrabandista, fusionado y adaptado por Powell con una vitalidad que merece aplausos. Tras un clímax un tanto extendido en “Savareen Stand-Off” y “Good Thing You Were Listening”, llega la resolución dramática con un elegante piano intermedio en “Testing Allegiance” y el sorprendente giro percusivo final de “Dice & Roll”. Todo ello hace de la banda sonora de “Solo: A Star Wars Story”, de John Powell, pese a sus momentáneos instantes de saturación, todo un éxito en cuanto a logros estéticos y alcance emocional, demostrando que el músico británico es una apuesta segura dentro de la industria y un candidato idóneo para continuar con el legado de John Williams al frente de “Star Wars”, o sus derivados, llegado el caso.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.