La banda sonora de “The Salamander” de Jerry Goldsmith es conceptual y formalmente la prima hermana de “The Final Conflict”, tercera entrega del compositor para la saga del anticristo “The Omen”, recordada por como la más espectacular y grandilocuente de la trilogía original por su empleo coral masivo e imponentes ideas sinfónicas de calado stravinskyano y ecos nacionalistas rusos. Con tintes mediterráneos que suavizan el tono de aquella, la partitura arranca con “The Salamander Main Titles”, una robusta fanfarria de ocho notas para metales y potente percusión de inmediata filiación polifónica, piano y electrónica ajustada incluidos, dando paso a un nervioso tema de acción. La inmediata continuación “Funeral: Requiem for a General” nos retrotrae también a la tercera película de Damien y su memorable tema “The second coming”, con una pieza coral mixta y arabescos en la cuerda como contrapunto. La acción cinética que mezcla polirritmia sincopada con sugerente misterio aparece en “Dante runs upstairs/The Surgeon”, la breve “The car chase”, “Assassination Atempt” o la inquietante “Photographs/Steffi´s Abduction”.

El tema de amor surge en “Dante and Lili”, una hermosa melodía de adscripción lírica inconfundible que volverá a recuperarse en “Manzini” o en “Phone call to Lili”. Mientras, el tema central se deconstruye a lo largo de la estupenda “Island Adventure”, segunda pieza más extensa de la partitura en la que se desarrolla un elaborado y sinuoso recorrido por el suspense y la intriga sin perder la uniformidad musical ni la narrativa dramática; un prodigioso tour de force del detalle que solo puede venir firmado por uno de los grandes. En “Dante/Zurich/Lili” encontramos una cita a la banda sonora de “Outland” para incondicionales del músico. El dolor soterrado se plasma en “Steffi´s Dead/The Mortuary”, dando paso al -sin duda- instante más sorprendente del trabajo con “Car bomb/Torture/Death of the Surgeon”, una pieza construída con pulsátiles efectos electrónicos, reberveraciones, ecos acústicos e ideas melódicas disonantes mezcladas con malsanas intenciones que acaban por explotar en un agresivo segmento final de una virulencia arrolladora seguido de una lastimosa coda.

La construcción de la partitura se articula sobre una inteligente progresión temática donde la gradación de la intensidad deja para el final los momentos más expresivos como los preparativos de “The Guests Arrive/After the show ended” y el tutti final en “Goodbyes & End Titles” que despliega con plena sensibilidad el tema de amor en su versión más exquisita, extensa y florida, encadenada por una breve fantasía para maderas a la fanfarria inicial, que explota en su versión más ominosa interactuando con el tema de amor hasta culminar un cierre apoteosica La regrabación de la banda sonora de “The Salamander” de Jerry Goldsmith llevada a cabo por Tadlow se merece una salva de aplausos, pues se encuentra a la altura de la calidad musical de la creación, que en este caso es extraordinaria.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.