El talento de David Amram ha quedado diseminado en un puñado de títulos populares como “The Manchurian Candidate”, “Splendor in the Grass” o “The Arrangement” (estas dos últimas películas firmadas por Elia Kazan, realizador de “On the Waterfront”, para cuya adaptación a Broadway el mismo Amram compuso la música), con apenas un puñado de discos con los que apreciar su música de cine. Pero con la banda sonora de “The Young Savages” como ejemplo, se puede afirmar que descubrimos en el a un nombre equiparable (en más de un sentido) al de Alex North, tanto en su vertiente jazzística como sinfónica. La recuperación en disco del LP original nos provee de las dos secciones (cara A y cara B) bien diferenciadas de dicho álbum, siendo el jazz y los cortes diegéticos los que hacen su aparición primero y la música orquestal después.

La banda sonora de “The Young savages” de David Amram se abre con un melancólico tema central para armónica durante su breve intervención inicial en “Harold´s Way”. Este tema conocerá su afirmación más comercial en precisamente “Theme from The Young Savages”, para guitarra, armónica y reducido combo percusivo de tintes étnicos. Junto a otras tres pistas, “Las Muchachas Delicadas” (más liviana y de “guateque”), “True Blue” (nocturna y evocadora) y “Harold´s Way Out” (con ecos a la trompeta y rítmica de Miles Davis), representan las composiciones jazzísticas de la primera parte. “Switchblades on Parade” abre la segunda con un pasaje agitado y nervioso de acción que recuerda en gran medida a los “Main Titles” de “Spartacus” en su orquestación e intenciones dramáticas, desarrollando al borde de la atonalidad una progresión polirrítmica arrolladora que tendrá su acechante continuación en “Help!”. “The Last Taco” es una tensa pista de creciente violencia sonora, y por contraste, la hermosa versión orquestal de “Theme from The Young Savages” resulta cálida y delicada, con un trabajo de cuerdas exquisito. “Funeral March and Requiem” supone otra prueba de la polivalencia de Amram, articulando una patética marcheta de tintes latinos, para acto seguido presentar una pieza litúrgica y ominosa con órgano de iglesia.

La mixtura genérica más sorprendente aparece en “Subway Sounds”, donde una emotiva rendición del tema central enseguida da paso a un frenético fragmento de acción con percusiones étnicas y metales chirriantes, mientras la melodía central se diluye en la trompeta y la cuerda. “Later in the Elevator” supone la ampliación de estas ideas con algo de Rosenman en el discurso polifónico atonal de los metales. El esperanzador final de “Rooftops” evoca el sentimiento americano en su uso de las cuerdas, recopilando así el tema central con un nuevo prisma. Puede que intencionadamente, el primitivismo étnico queda musicalmente apaciguado por el conciliador espíritu de América, con un comentario sutil que da muestras del arte de componer música de cine con intención y conceptos tanto emocionales como coyunturales. La banda sonora de “The Young Savages” de David Amram es un fantástico, rico, elaborado y complejo trabajo que no debería pasar desapercibido.

Reseña de Ignacio Garrido Muñoz.